Introducción

 

El corazón tiene dos funciones:
Por un lado recibe la sangre que viene de todos los tejidos del cuerpo (a través del sistema venoso) y la impulsa hacia los pulmones para que se oxigene. Por otro lado recibe la sangre de los pulmones ya oxigenada y la impulsa a todo el organismo (a través del sistema arterial).


El corazón debe su ritmo normal a un complejo circuito eléctrico que determina cuando y cómo cada parte del órgano debe contraerse y cuando relajarse.


El impulso eléctrico se inicia en un nódulo llamado “sinusal” que se encuentra en la aurícula derecha. Este impulso hace que primero se contraigan las aurículas y luego se propaga a los ventrículos haciendo lo propio.


En la fibrilación auricular existen otros puntos que generan impulsos eléctricos anormales ubicados en las venas pulmonares.
Estos impulsos hacen que las aurículas se contraigan en forma caótica y deficiente, y que los ventrículos lo hagan en forma irregular


Como resultado final el corazón puede latir a una frecuencia excesivamente elevada y expulsar la sangre a todo el cuerpo con menor eficiencia.

 

¿Cuales son los síntomas de la fibrilación auricular?


Muchos pacientes con fibrilación auricular no experimentan ningún síntoma.
En cambio otros presentan síntomas como:
• Fatiga
• Palpitaciones
• Mareos
• Intolerancia al ejercicio
• Dolor de pecho
Estos síntomas no son exclusivos de esta arritmia y pueden presentarse por muchas otras razones. Si Usted padece alguno de estos síntomas debe concurrir a su médico clínico o cardiólogo.

 

¿Qué problemas puede traer?


Uno de los problemas más serios de esta arritmia es que pueden formarse coágulos de sangre en las aurículas como consecuencia del flujo turbulento (remolinos).
Estos coágulos pueden salir del corazón, viajar por las arterias y ocluir arterias en otros órganos, como por ejemplo el cerebro, y dar ataques cerebrales.

 

¿Cómo se diagnostica la fibrilación auricular?


El diagnóstico lo sospecha su médico al escuchar con su estetoscópio un ritmo cardíaco irregular, y lo confirma mediante un electrocardiograma. Este puede ser el habitual o el de 24 horas llamado Holter.
 


   

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Dr. José Luis Ameriso Figueroa
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